GOTHARD MOTOR nace de una manía compartida: nos gustan los coches desde antes de que fueran un negocio. De los que abren el capó en el aparcamiento, de los que se leen el libro de mantenimiento entero antes de mirar la carrocería, de los que discuten si una caja automática de ocho relaciones envejece mejor que un cambio manual. Esa manía es lo que nos llevó a comprar, arreglar y vender coches durante años entre España y Suiza, mucho antes de constituir nada.
De tanto hacerlo aprendimos lo que separa una buena compra de un disgusto, y no es el precio del anuncio: es el historial, el estado real de la unidad y saber exactamente cuánto va a costar ponerla en la puerta con las placas puestas. En el mercado suizo eso se puede saber con una precisión que en otros sitios no existe — hay libro de mantenimiento, hay inspección técnica documentada y hay una cultura de conservar el coche.
El paso de hacerlo para nosotros a hacerlo para otros vino de ver siempre la misma escena. Gente que vuelve a España y no sabe qué hacer con su coche. Gente aquí que quiere una unidad concreta, bien cuidada, y no la encuentra. Y en medio, un montón de información confusa sobre aranceles, IVA e impuesto de matriculación que nadie termina de explicar en claro.
Nos especializamos en gama alta y en vehículo bien equipado porque es donde la diferencia entre el mercado suizo y el español se nota de verdad: allí el equipamiento que aquí es opción cara viene de serie, la tracción total es corriente y el mantenimiento se hace. En un utilitario esa ventaja se diluye entre los costes fijos de importar; en una unidad de gama alta paga la operación entera.
No somos un concesionario y no queremos serlo. El coche nunca es nuestro: buscamos, peritamos, importamos y matriculamos, y cobramos por ese trabajo un honorario fijo que conoces antes de empezar. Es deliberado — significa que no tenemos stock parado que necesitemos colocarte, y que si la cuenta no te sale, nuestro interés es decírtelo.